Si bien el sentimiento es el origen de la creación del individuo humano, antes de ese "instante" creativo, tanto el espermatozoide como el óvulo, han sufrido un proceso de "selección" de la especie, "incluyendo" las herencias genéticas aportadas por los cromosomas en cada ADN. "Selección" que se lleva a cabo tanto entre espermatozoides o entre óvulos. En consecuencia, las herencias genéticas, "transmiten informaciones" desde el infinito del pasado, hasta el instante preciso del presente, actuando como "referencias" para ser mejoradas en cada instante del presente, de manera dinámica, conínua y evolutiva. Instante que ya es el inicio del futuro cuya posibilidad es infinita.
Pero en esa "selección" previa a la creación, hubo luchas ("ataques, defensas y huídas"). Esas primitivas "rivalidades", estaban impulsadas, tanto por estados emocionales de angustia (en los ataques y huidas), como por estados emocionales depresivos (en las defensas).
En la conjugación, creación del nuevo individuo, se integran el espermatozoide y el óvulo, y lo mismo ocurre con el impulso "aparentemente" agresivo del espermatozoide y el proceso "aparentemente" defensivo del óvulo.
Es decir, en un "antes" de la creación y del sentimiento creativo, actuaban estados afectivos generadores de pasiones. Ataques y defensas "selectivas" entre espermatozoides y entre óvulos, para una "selección" de los elementos que luego cooperarán, se complementarán y participarán en la creación del nuevo individuo.
Luego de esa creación, continúan los procesos de selección de los nuevos individuos, pero esta vez, la influencia de las pasiones, es para la selección de los componentes de la sociedad en su desarrollo evolutivo imprescindible.
Sintéticamente, sin la selección de espermatozoides y de óvulos, no existiría la creación de un nuevo individuo, pero sin la selección de la cultura, no existiría la evolución de las sociedades humanas.
En consecuencia, el único proceso común a todo individuo humano, es esencialmente el sentimiento creativo, y todos los demás procesos de selección que se "viven" como pasiones, que es lo que diferencia la manera de emplear los comportamientos, y lo que "alimenta" la rivalidad, la competencia y la comparación, al alterar los estados emocionales (expectativas que angustian y decepciones que deprimen), originan una "desarmonía" en el sentimiento creativo, y "resienten" el sentimiento creativo, generando los "re-sentimientos" (odios, rencores, deseos de venganza), que al ser "expresados" como comportamiento, provocan las diferentes formas e intensidad de violencias (contra el individuo, que al "reprimir" la energía vital altera la capacidad psíquica = conflictos; o la capacidad instintiva y orgánica = somatizaciones, o contra los demás, y al "liberar" la energía vital, crea conflictos psíquicos o contribuye a alterar la salud de los demás).
La Humanología, propone considerar que, el grado máximo de violencia contra el individuo (exceso de "represión" de angustia), es el origen de lo que conocemos como suicidio, y el grado máximo de violencia contra los demás ("liberación" de angustia "contenida"), es lo que se denomina homicidio.
Estas propuestas, están originadas en la Humanología. La Humanología es una disciplina y su método es de capacitación, tiene en especial el objetivo de que las personas conozcan el papel que ocupa la capacidad sensible del ser humano, compuesta por sus estados emocionales, sus instintos y su afectividad.
En una próxima publicación, se comunicará: la definición, los medios que emplea y el objetivo que está tratando de elaborar la disciplina y método que he denominado Humanología.
miércoles, 25 de abril de 2007
¿Qué es el sentimiento?
En lo esencial, el sentimiento es energía infinita, y como tal es parte de la energía del universo. Es el origen, el medio y el objetivo de la creación del ser humano.
En consecuencia, no es medible en cantidad, ni en tiempo, ni es "propiedad" de ninguna persona. No se "da" ni se "pide", por cuanto al ser una energía potencial que equivale a la vida de toda persona es común a todos. No tiene "dueños". En función de ello, la posibilidad real es intercambiarlo.
Cuando cultural y erróneamente se habla de "dar afectos", "negar afectos", "pedir afectos" o "suplicar afectos", en realidad a lo que se esta refiriendo y empleando son pasiones. Las pasiones, son la "forma" con las cuales se manifiesta la emotividad, el instinto y el afecto.
Las diferentes sociedades, han hecho un "culto" del sentimiento, y con ello, se ha creado una "falsa dependencia" entre personas. De tal manera, se continúa empleando al afecto, como un medio para "dominar" al otro al "darlo", o como "someterse" al otro al "pedirlo o suplicarlo".
Esta situación es consecuencia de desconocer que el sentimiento humano, es equivalente a energía de vida, cuyo potencial es infinito.
Desde este enfoque, se puede proponer que mediante las pasiones, el instinto de conservación del género humano, impulsado por estados de angustia, hace que dos individuos de sexos opuestos, mediante el sentimiento que posibilita la creación de un nuevo individuo, contribuyan (aunque inconscientemente) a la evolución de la "especie humana", para su continuidad y mejoramiento evolutivo.
En la creación del individuo humano, se necesita de la cooperación, de la participación y de la complementación de dos elementos diferentes. Por un lado, la angustia impulsa instintivamente al espermatozoide en busca del óvulo. A su vez, la actitud "aparentemente" pasiva (depresiva) del óvulo, tiende a "atraerlo". En el momento de la conjugación, se "integran" como unidad angustia y depresión, y actúan como "chispa de vida".
Ese es el origen de la existencia del ser humano, ello equivale al sentimiento, y contribuye a la creación de un ser único en el universo de esa manera. Unico, porque no existía de esa manera antes, ni existirá jamás después.
En síntesis, el sentimiento como equivalente a la vida del ser humano, es el que inicia su vida, le acompaña durante su existencia, y se "diluye" como energía "trascendiendo" en los demás, y "confundiéndose" con la energía del universo de la cual es parte, y del cual proviene.
En consecuencia, no es medible en cantidad, ni en tiempo, ni es "propiedad" de ninguna persona. No se "da" ni se "pide", por cuanto al ser una energía potencial que equivale a la vida de toda persona es común a todos. No tiene "dueños". En función de ello, la posibilidad real es intercambiarlo.
Cuando cultural y erróneamente se habla de "dar afectos", "negar afectos", "pedir afectos" o "suplicar afectos", en realidad a lo que se esta refiriendo y empleando son pasiones. Las pasiones, son la "forma" con las cuales se manifiesta la emotividad, el instinto y el afecto.
Las diferentes sociedades, han hecho un "culto" del sentimiento, y con ello, se ha creado una "falsa dependencia" entre personas. De tal manera, se continúa empleando al afecto, como un medio para "dominar" al otro al "darlo", o como "someterse" al otro al "pedirlo o suplicarlo".
Esta situación es consecuencia de desconocer que el sentimiento humano, es equivalente a energía de vida, cuyo potencial es infinito.
Desde este enfoque, se puede proponer que mediante las pasiones, el instinto de conservación del género humano, impulsado por estados de angustia, hace que dos individuos de sexos opuestos, mediante el sentimiento que posibilita la creación de un nuevo individuo, contribuyan (aunque inconscientemente) a la evolución de la "especie humana", para su continuidad y mejoramiento evolutivo.
En la creación del individuo humano, se necesita de la cooperación, de la participación y de la complementación de dos elementos diferentes. Por un lado, la angustia impulsa instintivamente al espermatozoide en busca del óvulo. A su vez, la actitud "aparentemente" pasiva (depresiva) del óvulo, tiende a "atraerlo". En el momento de la conjugación, se "integran" como unidad angustia y depresión, y actúan como "chispa de vida".
Ese es el origen de la existencia del ser humano, ello equivale al sentimiento, y contribuye a la creación de un ser único en el universo de esa manera. Unico, porque no existía de esa manera antes, ni existirá jamás después.
En síntesis, el sentimiento como equivalente a la vida del ser humano, es el que inicia su vida, le acompaña durante su existencia, y se "diluye" como energía "trascendiendo" en los demás, y "confundiéndose" con la energía del universo de la cual es parte, y del cual proviene.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)